
Proyectos, obras y planificación del agua
El área de obras, proyectos y planificación del agua se encarga de tramitar los proyectos de nuevas depuradoras, tanto desde la parte administrativa como desde la técnica. La elaboración de los mismos supone redactarlos, ejecutarlos, construir las depuradoras y posteriormente entregarlas al área de operación y mantenimiento de NILSA.
Cada año se establece una planificación anual que incluye cuántos proyectos se redactarán, cuántas obras se ejecutarán y cuántas se han de liquidar. Su cumplimiento forma parte de los indicadores de calidad.
Durante 2025 se redactaron once proyectos, tal y como se había programado. Fueron la remodelación de las depuradoras de Bajo Ega, Sangüesa, Cadreita y Etxalar. También la nueva fosa de Anoz, la conexión del polígono de Caparroso a la depuradora de Bajo Arga y de Aós a la depuradora Cursos Medios del Irati, así como el espesador de fangos de Castejón, y las instalaciones de Almandotz, Lorca y Arrarats.
Además, se supervisaron varios proyectos de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, ya que se financian a través del Plan Director del Ciclo Integral de Agua de Uso Urbano 2019-2030, si bien las instalaciones de su ámbito las gestiona la entidad local (al igual que sucede en el caso de Mancomunidad de Montejurra). Hablamos del colector de Zariquiegui, de cinco naves de secado solar de fangos en Arazuri, de la depuradora de Belascoain, del colector Oteiza-Añezcar-Larragueta y de la instalación fotovoltaica también en Arazuri.
En cuanto a las licitaciones, el cómputo total ascendió a ocho durante el año, si bien se habían programado siete. Se licitó el acondicionamiento de los caminos a las depuradoras de Riezu y de Aguilar de Codés, la conexión del polígono de Caparroso, la reparación del emisario de Indurain, la renovación del emisario de Arguedas, la depuradora de Itsaso, la mejora del drenaje en el aparcamiento del Castillo de Javier y el caudalímetro de Bera.
Finalmente, hay que señalar que estas actuaciones se planifican en función de numerosas variables como las urgencias por cuestiones medioambientales, paisajísticas, de salud pública o poblacional; además de otros parámetros como el impacto del vertido en el medio, el crecimiento industrial, la obsolescencia de las instalaciones y su vida útil, y las propias exigencias del Plan Director del Ciclo Integral de Agua de Uso Urbano 2019-2030, en su apartado de depuración y saneamiento. Este plan constituye la hoja de ruta en materia hídrica del Gobierno de Navarra en un contexto de cambio climático.
