2025, te lo contamos con una obra

2025

te lo contamos con una obra

Hemos decidido dedicar la memoria de 2025 a contar cómo se lleva a cabo una obra de principio a fin. En NILSA diseñamos, proyectamos, construimos y mantenemos las depuradoras de Navarra desde hace 36 años. Algunas son promovidas y/o gestionadas por las mancomunidades de la Comarca de Pamplona y de Montejurra, pero la mayoría nos corresponden.

Llevamos veinte años explicando cómo funcionamos: cada una de nuestras memorias ha contado muchas cosas sobre depuración, gestión del agua, inversiones, financiación, equipo humano, desarrollo tecnológico, investigación, vanguardia, servicio público y ciclo del agua, entre otros temas. Todas están disponibles en nuestro archivo, tanto en español como en euskera: 

Esta es la memoria anual 21 de NILSA y, con el paso de los años, nos sucede como a las instalaciones: debemos adecuarnos a los requerimientos de los nuevos tiempos. Corella es ejemplo. Proyectada en 2002, ha experimentado una reconstrucción durante 2025, que se alargó una parte de 2026. Por eso hemos querido contarla: un ejemplo concreto que se puede aplicar, con las particularidades de cada caso, a todas las instalaciones navarras. A las que ya han cumplido años y a las que los cumplirán. El tiempo es el gran examinador de la vida: y eso incluye la obra pública, y cómo no, la gestión de los servicios públicos.

Por eso, este año también introducimos como novedad dar a conocer a la ciudadanía -a la que nos debemos como sociedad pública del Gobierno de Navarra-, cómo está la plantilla, el equipo humano que permite que este proyecto de depuración y saneamiento salga adelante a diario. Para ello, ofrecemos los datos de Prevención de Riesgos Laborales auditados. No solo damos cuenta hacia afuera -frontoffice, lo denomina el término sociológico anglosajón correspondiente en la jerga de las Ciencias de la Administración Pública-, sino que también contamos el backoffice -ese entramado de medios humanos, técnicos y económicos de la Administración que cosntituyen el funcionamiento interno, las tramoyas que permiten que el engranaje funcione y dé servicios-.

El canon de saneamiento, ese impuesto que pagamos todas y todos a través del recibo del agua, y que NILSA gestiona (le dedicamos la memoria del año 2016, por si alguien quiere volver la vista atrás), nos hace viables como empresa, como proyecto, como servicio público. La construcción de las instalaciones, la obra pública, supone nuestro esqueleto, al que luego añadimos músculo, víscera y carne: gobernanza, gestión y estrategia.

Un año más explicamos algo nuestro que, en realidad, es algo de las y los navarros, de toda la ciudadanía que paga el recibo del agua y que está en su derecho de contar con servicios de saneamiento y depuración eficaces, punteros, puntuales, dialogantes, homogéneos, de calidad y que se mantengan a lo largo del tiempo con el mismo cuidado y estándares con los que fueron ideados. El tiempo es un gran cedazo, Corella nos lo demuestra. Esperamos que la memoria sea instructiva y útil, como lo esperamos de toda nuestra labor.

Nilsa